Esta semana pasada, cada día al anochecer, en ese tiempo que prologa el descanso, tomaba un libro, un diario en este caso, e iba pasando las hojas de aquel calendario que ya concluyó, maravillado con la capacidad de contemplar que un hombre, con la vejez marcando su cuerpo cada día,…
Leyendo un artículo de Ignacio Sánchez-Cuenca sobre las reacciones al atentado de Barcelona me surge la pregunta de a quién beneficia la alarma social creada…