El pasado día 31 de diciembre, alrededor de las 20 horas, la concejala de Cultura del Ayuntamiento de Iruñea, Maider Beloki, cuando volvía de la entrega de premios de la San Silvestre, en un infortunado incidente cuando sacaba el coche del aparcamiento, dando marcha atrás, golpeó ligeramente a dos ancianos que salieron en mitad de la calle a la calzada en ese momento y que no vio por el ángulo muerto del retrovisor. El pequeño golpe lo recibió el hombre a resultas del cual perdió el equilibrio y cayó encima de la mujer, tirándola al suelo. La mujer resultó con fisura de cadera y Maider ha estado visitándola y diariamente se ha comunicado con la familia.
Un hecho desgraciado que puede ocurrir a cualquier persona, está siendo aprovechado por la caverna derechona, que ha salido al unísono desde sus medios y a través de sus voceros en las redes sociales, para pedir incluso la dimisión de la concejala. Se escudan en que a Beloki no le hicieron el control de alcoholemia. Lo que saben y no cuentan es que este tipo de controles se hacen cuando el agente lo estima necesario, para certificar si el alcohol ha podido afectar de alguna manera el control de la persona sobre el coche, o también en controles rutinarios. En este caso, en el que Maider volvía de un acto protocolario y de agenda de trabajo, y con numerosos testigos, los agentes no vieron necesario hacerle la prueba, ya que no le vieron ningún síntoma de intoxicación etílica. Otra cosa es que, en este caso, y siendo Maider Beloki concejala del Ayuntamiento, y para su propia tranquilidad, hubiese sido conveniente hacerle la prueba. Pero obligación, ninguna.
Se ha pedido un informe para establecer los criterios y actuación de los agentes municipales y el atestado sigue su curso.
El recuerdo de un lamentable incidente hace año y medio, con el entonces concejal de Seguridad Ciudadana, con evidentes muestras de estar bajo los efectos del alcohol y con bastantes testigos que le vieron aquella tarde consumiéndolo y en condiciones beodas, seguro que ha encendido las ansias de venganza en ese sector que va a intentar aprovechar cualquier cosa para atacar, de una manera u otra, el cambio producido en Iruñea. Y es que cree el ladrón, que todos son de su condición.
Espero que la mujer pueda recuperarse lo antes posible.




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