-

ni de regalo
Creo que es la primera vez que voy a comentar un libro leído que no solo no me ha gustado, sino que me ha parecido horrible, sin un solo aspecto que poder salvar. Tanto es así, que aún sin terminarlo, lo saqué a la venta en Wallapop, porque si se lo regalase a alguien sería…
-

euskera desde el sentimiento
Lo de hacer de recadero, según cuál sea el mandado, pues como que me hace hasta ilusión. Y esta fue una de esas ocasiones. Mi hermana Beatriz me pidió que le comprase un libro que había escrito una compañera suya de flamenco, porque mi hermana hace flamenco, con zapatos de tacones, falda que menear, y…
-

con ojos de niña
Kramp, de la chilena María José Ferrada, editado por Alianza Editorial, es una suerte de memorias ficticias escritas con la mezcla de la nostalgia y la mirada de una niña. M es la niña que relata sus recuerdos en esta pequeña obra llena de emociones y pensamientos y con la gracia de la niñez. D…
-

una historia de relaciones sureñas
Generalmente, cuando pienso en el sur de los EEUU, pienso en campos de algodón, en amplias y desfavorecidas comunidades afroamericanas, en granjeros blancos con fusil, en los colores y músicas de Nueva Orleans, en mayorías para Trump y en lobbys de origen cubano. Y existen, pero son clichés. Demasiados clichés. Simplistas clichés. El paso siguiente…
-

manifiesto por la lectura
Irene Vallejo ha escrito un manifiesto por la lectura que recoge, de manera preciosa, qué representan los libros en nuestra sociedad. Por encargo de la Federación de Gremios de Editores y editado de manera bellísima, en tapa dura y pequeño formato, por la editorial Siruela, la filóloga maña y reconocida autora de divulgación de la…
-

a los sres. Sánchez, Iglesias y resto del club
Esta pasada semana, en un agradable descubrimiento literario e intelectual, una sorpresa inesperada, del helenista-humanista-demócrata, Pedro Olalla, no he podido sino pensar continuamente en ustedes. Y créanme, no era mi intención torturar de manera tan inmisericorde mi humilde persona, pues sinceramente otras preocupaciones y aficiones son mucho más importantes para mí, sin que esto, espero…
-

vivir la montaña en su plenitud
De txiki y en la primera juventud, fui un asiduo visitante de la montaña, con mi tío Iosu que nos enseñó el amor por ella, junto al tío Bittor, hermano de mi abuela, que subía con unas botas de la Mañueta, la txapela y la bota de vino como bebida isotónica. Ellos dos nos enseñaron…
-

una actriz asesinada
Eran algo más de las siete de una mañana de verano y William Potticary estaba dando su paseo habitual por la pradera de los acantilados. A sus pies, unos sesenta metros más abajo, estaba el Canal, tranquilo y brillante, como un ópalo lácteo. La verdad es que compré este libro en Walden un poco porque…

